Queridos hermanos, soy traductor bíblico y llevo ya mucho tiempo advirtiendo a Logos por varios medios de la presencia de errores catastróficos en muchas de sus obras de aprendizaje del hebreo.
No es que los errores sean menores o inexistentes en otro tipo de obras, pero los que contienen aquellas destinadas a la enseñanza de una lengua son especialmente perniciosos, pues pueden convertirse en una fuente tal de desánimo y frustración que acaben logrando justo lo contrario de lo que la obra pretendía: que el estudiante abandone toda esperanza de aprender la lengua e incluso acabe aborreciéndola.
Un caso paradigmático es el del libro titulado: "Aprenda hebreo bíblico: Leer para comprender: Una gramática introductoria", de Karl V. Kutz. En mi humilde opinión, uno de los mejores manuales de hebreo que existen actualmente, si no directamente el mejor… en su versión inglesa. La versión española es una auténtica vergüenza, está plagada de errores de todo tipo, que convierten el aprendizaje del hebreo en una tarea imposible. No solo los textos hebreos están a menudo escrito al revés, es decir, de izquierda a derecha, sino que las explicaciones contienen errores graves, incluso indicando al estudiante que aprenda a aplicar una norma exactamente al contrario de como se debe aplicar.
Por alguna razón, no logro que Logos tome nota y corrija estos errores, o al menos que lo intente. Sinceramente, todo aquel que haya comprado el libro que menciono arriba debería reclamar la devolución de su dinero, porque en el estado actual no es que sea absolutamente inservible, es que su uso puede resultar incluso perjudicial. La única razón por la que yo no lo hago es porque creo esta herramienta (Logos) presta un servicio muy importante a la comunidad cristiana, y me gustaría insistir hasta lograr que se corrijan los errores, no solo de una obra concreta, sino de una forma de trabajar y sacar productos al mercado que no demuestra aprecio hacia el cliente de habla hispana.
Por eso les animo a que, si encuentran errores en las obras de aprendizaje del hebreo o del griego, hagan el mayor "ruido" posible. Quéjense, llamen a Logos, escriban, denuncien. Esta situación no debería prolongarse ni un día más.